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viernes, 26 de marzo de 2010

La Conchuda Triatlonista




Trabaja pocas horas como administrativa en una multinacional. Cobra un muy buen sueldo. Es divorciada y no tiene interés en rehacer su vida amorosa. O eso dice. Su existencia prácticamente se limita a entrenar, entrenar y entrenar. El resultado de este modo de vida es una musculatura notable y firme, un bronceado desmedido y el afán de superación vacuo que da la vida deportiva compulsiva pasados los 30 y realizada en forma amateur. Su salario es casi íntegramente dedicado a deliverys integrales y, eventualmente, pide algo de sushi. Otro gran porcentaje se destina a los mejores equipos deportivos de marcas internacionales. Enfrascada en este sistema de vida, no deja de pensar en su ex, y conforme va pasando el tiempo, lo idealiza en el recuerdo, pero sublima su obsesión amorosa al negar obstinadamente su despecho con un impostado sentimiento amistoso hacia él. El tipo, una vez casados, cambió y se tornó distante y algo peleador. Ella puso la otra mejilla, pero cuando ya no le quedó piel para los tormentos, él la dejó. Así, lisa y llanamente. Como si hubiera ocurrido un misterioso proceso de amnesia, ya nada importaron los momentos vividos, el noviazgo de la adolescencia, la familia, la supuesta afinidad sexual, ni los proyectos de hijos. Simplemente le dijo que quería el divorcio, que la cosa no funcionaba y que quería estar solo en forma inmediata. Punto. De nada valieron los llamados llorosos ni los intentos de dar celos al salir con su mejor amigo. Nada le importó al tipo y ninguna explicación dio a la triatlonista. Ella podría haber caído en los antidepresivos o el alcohol, pero prefirió darle el aire saludable de la actividad física a su drama.
Pasaron los años, y hoy el deporte es su mejor aliado y las zapatillas su mejor pasaporte para correr y alejarse del pasado. Cierta tarde, en la que volvía de correr por Palermo, le pareció verlo en su auto. Había pasado tanto tiempo si saber de él. ¿Era él? No estuvo segura, ella caminaba en sentido contrario al tránsito y sintió que le hacían luces. Si era él, estaba muy cambiado, tenía el pelo teñido de rubio, de la ventanilla de atrás asomaba la cabeza de un caniche, y de adelante salía un música rara, como de bailanta. Parecía otro. Tan sonriente. Qué hijo de puta.

6 comentarios:

francis dijo...

un pequeño aporte científico a la descripción del ejemplar:

zona de avistaje permanente : MEGATHLON de Martinez

caracteristicas específicas: calzas muy apretadas, tetas hechas ( 100% de los ejemplares), labios con botox, todas las tonalidades del rubio teñido, musculos marcados, sonrisa rictus estampada en la cara, actitud maníaca, ipod embutido.

observación de campo: gran lejos, desdibujandose asombrosamente en la medida de la cercanía, como que a medida que avanzan un metro envejecen un año.

tecnicas copulatorias : absolutamente deportivas, muy físicas, completamente vacías de sentimientos, (mejor tomar una clase de spinning ,cansa menos y se difruta más)

objetivos de cruza por orden de interes:
1- profesor de spinning
2- instructor de kick boxing
3- compañero de clase musculoso y joven
4- compañero de clase joven
5- compañero de clase musculoso
6- amigo del ex marido que no este tan hecho mierda
7- sushi, peli y consolador

Adela y Nancy dijo...

Francis, tu conocimiento detallado de esta clase de conchudez me hace sospechar que tuviste aventuras con varias triatlonistas o (peor aún) que sos el señor del pelo oxigenado y la música simil bailanta y el perriro que mira por la ventana.
N

francis dijo...

me descubriste

soy el perrito que mira por la ventana, lo vi todo, fueron años dificiles, mi dueño se hizo metro, cuasi-gay en contrapunto a tanta endorfina femenina maníaca, mi dueña es la que describieron y ya no me visita ni se pone jalea para que la mate a lamidas...
estoy solo ( como un perro) y en busca de otra familia mas intelectual y que me saquen a dar una vueltita a manzana despacito y dejandome oler los arboles en vez de sacarme a correr 10 km cada vez que quiero hacer pipi.

guau.

Adela y Nancy dijo...

Francis! Francis! Francis!
Ade

francis dijo...

Adela! Adela! Adela!

nora dijo...

Nora, Nora, Nora